Iglesia Ortodoxa ApostólicaComunidades de la tradición apostólica
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Sobre la Iglesia

Una sola fe.
Muchas comunidades.

La Iglesia Ortodoxa Apostólica se entiende a sí misma como parte de la única Iglesia de Cristo y vive la fe ortodoxa como comunión de comunidades locales, no como expresión de una única identidad nacional.

Quiénes somos

La Iglesia Ortodoxa Apostólica nació en el paso al siglo XXI de la mano de clérigos y fieles que buscaban la renovación de la vida ortodoxa, una mayor responsabilidad conciliar y una Iglesia libre del control político. Es una comunidad cristiana ortodoxa independiente y no está bajo la jurisdicción del Patriarcado de Moscú.

No pretendemos que no existan diferencias institucionales dentro de la Ortodoxia mundial. El reconocimiento y la comunión canónica varían de una jurisdicción ortodoxa a otra. Por eso nuestra identidad pública parte de lo que puede afirmarse con claridad: nuestra fe, nuestros sacramentos, nuestra historia, nuestras comunidades y la manera en que procuramos vivir el Evangelio.

Lo que nos une

Nuestra confesión de fe publicada es trinitaria, centrada en Cristo y sacramental. La Escritura y la Santa Tradición se reciben juntas. La Iglesia venera a la Madre de Dios y a los santos, celebra los siete sacramentos y honra las decisiones dogmáticas de los concilios ecuménicos.

La unidad no exige uniformidad. Las Iglesias y comunidades locales pueden llevar la misma fe a lenguas, culturas y realidades pastorales distintas.

Una Iglesia de personas, no de abstracciones

La historia reciente de la Iglesia es inseparable de la defensa de la dignidad humana y de la libertad de conciencia. Ese acento se ve con especial claridad en la vida de su cofundador, el padre Gleb Yakunin, sacerdote de la época soviética y defensor de los derechos humanos, cuyo ministerio público desafió el control del Estado sobre la vida religiosa.

Nuestro carácter

Cuatro compromisos

Cristo primero

La Iglesia pertenece a Cristo. Las instituciones, los cargos y las costumbres rinden cuentas ante el Evangelio.

Responsabilidad conciliar

Obispos, clero y fieles comprometidos comparten la responsabilidad a través de los concilios y de la vida de la Iglesia local.

Libertad de conciencia

La fe debe ofrecerse, testimoniarse y vivirse en libertad, sin quedar nunca reducida a un instrumento del poder del Estado.

Amplitud cristiana

La herencia cristiana de Oriente y de Occidente se acoge allí donde concuerda con la fe ortodoxa.

Transparencia de fuentes

Esta página se basa en la confesión de fe, la historia y los documentos conciliares que la Iglesia publica actualmente, contrastados con fuentes biográficas y de estudios religiosos de acceso público. Allí donde las jurisdicciones ortodoxas discrepan, las afirmaciones institucionales se formulan a propósito con prudencia.