El arzobispo Grigori (Grigori Aleksándrovich Mijnov-Vaitenko) es clérigo ortodoxo, figura eclesial y pública, defensor de los derechos humanos y autor de obras de divulgación cristiana. Desde el 29 de abril de 2023 es Primado de la Iglesia Ortodoxa Apostólica.
A lo largo de su ministerio, monseñor Grigori ha defendido con constancia la sinodalidad, la libertad de conciencia, la independencia de la Iglesia frente al poder político y la responsabilidad del cristiano ante su prójimo. Ocupan un lugar central en su labor la atención pastoral, la formación cristiana y la ayuda a los presos, a los desplazados forzosos y a quienes atraviesan circunstancias difíciles.

Primeros años y formación
Grigori Aleksándrovich Mijnov-Vaitenko nació el 3 de septiembre de 1967 en Moscú.
Su madre, Sofía Grigórievna Mijnova-Voitenko (de soltera Filkinshtein), era figurinista. Su padre fue el conocido poeta, dramaturgo, cantautor y disidente Aleksandr Arkádievich Gálich.
En 1972, cuando Grigori tenía cuatro años, murió su madre. Desde entonces se ocupó de su crianza su abuela, Polina Márkovna. La infancia y la juventud del futuro clérigo transcurrieron en las últimas décadas de la época soviética.
En 1984 Grigori ingresó en la facultad de guion del Instituto Estatal de Cinematografía de la Unión Soviética (VGIK). Más tarde dejó los estudios sin completar la carrera y cumplió el servicio militar, en parte en territorio de Ucrania.
Un acontecimiento decisivo en su biografía espiritual fue el encuentro con la comunidad ortodoxa del arcipreste Aleksandr Men, uno de los predicadores cristianos más conocidos de los últimos años soviéticos.
En 1985 Grigori recibió el Santo Bautismo. El legado espiritual del padre Aleksandr, su apertura al diálogo, su atención a la persona y su empeño en hablar del cristianismo en un lenguaje comprensible para la sociedad contemporánea influyeron profundamente en la formación de las convicciones eclesiales del futuro arzobispo.

Televisión y formación cristiana
Antes de recibir el orden sagrado, Grigori Mijnov-Vaitenko dedicó buena parte de su trayectoria profesional a la televisión, la producción cinematográfica y el desarrollo de medios de comunicación independientes.
Desde finales de la década de 1980 trabajó en el sector televisivo, donde creó programas, organizó emisiones y dirigió proyectos audiovisuales. A lo largo de los años participó en el desarrollo de canales temáticos dedicados a la cultura, el cine, la educación infantil y la divulgación.
De 2003 a 2008 fue director general del canal de televisión ortodoxo Blagovest.
El trabajo en la televisión ortodoxa fue una etapa importante de su maduración eclesial. Le permitió unir su experiencia profesional en la comunicación de masas con su interés por la teología, la cultura cristiana y la misión de la Iglesia.
Con el tiempo, Grigori Mijnov-Vaitenko escribió varios libros ortodoxos de amplia difusión sobre la moral cristiana, la vida espiritual, las tradiciones de la Iglesia y la práctica cotidiana del creyente.
Entre sus obras figuran «Ama a tu prójimo, o el mandamiento más difícil», «¿Es pecado?... o una vez más sobre las supersticiones en la Iglesia», «Nuestros guardianes y protectores celestiales», «La actitud ortodoxa ante la vejez» y «¿Debe el cristiano temer al futuro?».
Su labor divulgativa busca ante todo acercar los fundamentos de la fe cristiana a un público amplio y ayudar a cada persona a distinguir entre la auténtica tradición de la Iglesia, la costumbre cultural y la superstición.

Comienzo del ministerio sacerdotal
En 2008 Grigori Mijnov-Vaitenko fue ordenado diácono por el arzobispo Lev (Tserpitski) de Nóvgorod y Stáraya Rusa, en la jurisdicción de la Iglesia Ortodoxa Rusa.
El 13 de febrero de 2009 el mismo jerarca lo ordenó presbítero.
Ejerció su ministerio pastoral en el templo del santo gran mártir Jorge el Victorioso, en la ciudad de Stáraya Rusa, en la región de Nóvgorod.
Durante sus años de párroco, el padre Grigori se dedicó al acompañamiento espiritual de los fieles, a la celebración de los oficios y de los sacramentos, a la catequesis de adultos, a charlas formativas y a la enseñanza de los fundamentos de la cultura ortodoxa.
Prestó especial atención a las personas en situaciones sociales difíciles, entre ellas las personas sin hogar y las que necesitaban rehabilitación.
Ya en esa época se convirtió en principio de su labor pastoral la convicción de que la fe cristiana no debe limitarse al culto y a la predicación de palabra, sino que está llamada a expresarse en la ayuda directa a la persona.

El camino hacia la Iglesia Ortodoxa Apostólica
Los acontecimientos de 2014, con el comienzo del conflicto armado entre Rusia y Ucrania, marcaron un punto de inflexión en la biografía eclesial del padre Grigori.
Tras un viaje a Kramatorsk, donde conoció de primera mano las consecuencias de los combates, el sacerdote se pronunció públicamente en contra de la participación de los cristianos en una guerra fratricida.
El 31 de agosto de 2014, durante un sermón, anunció que apartaría por largo tiempo de la Santa Comunión a quienes hubieran tomado parte voluntariamente en el conflicto armado, así como a quienes incitaban a prolongarlo.
Esta postura tuvo una amplia repercusión en la sociedad y en la Iglesia.
El padre Grigori subrayó en repetidas ocasiones que la Iglesia debe ser pacificadora, capaz de favorecer la reconciliación entre las partes enfrentadas y de proteger la vida humana sin distinción de nacionalidad ni de filiación política.
En diciembre de 2014 solicitó pasar a la condición de clérigo sin destino en la diócesis de Nóvgorod de la Iglesia Ortodoxa Rusa. La solicitud fue aceptada.
En 2015 Grigori Mijnov-Vaitenko se unió a la Iglesia Ortodoxa Apostólica, una comunión eclesial surgida en el año 2000 con la participación del protopresbítero Gleb Yakunin, del metropolita Stefan (Linitski), del metropolita Kiriak (Temertsidi) y del metropolita Vitali (Kuzhevátov).
La Iglesia proclamó como principios fundamentales de su vida la fidelidad a la doctrina ortodoxa, el gobierno sinodal de la Iglesia, la autonomía de las comunidades, el amor fraterno cristiano y la libertad de la Iglesia frente a la imposición del Estado.
El 10 de junio de 2015 Grigori Mijnov-Vaitenko fue nombrado exarca de la Iglesia Ortodoxa Apostólica para la región del Báltico.
En julio de 2015 recibió la consagración episcopal como obispo de Varegia y del Báltico. La consagración fue presidida por el Primado de la Iglesia Ortodoxa Apostólica, el metropolita Vitali (Kuzhevátov), junto con el obispo Simeón (Yuzhákov) de Krutitsy y Kolomna.
Más tarde monseñor Grigori fue elevado a la dignidad de arzobispo y continuó su ministerio en San Petersburgo, así como su trabajo para el crecimiento de las comunidades de la Iglesia Ortodoxa Apostólica.

Defensa de los derechos humanos y servicio social
La defensa de la dignidad humana, de la libertad de conciencia y de los derechos de las personas vulnerables ocupa un lugar destacado en la vida del arzobispo Grigori.
Ya en sus años de sacerdote comenzó a ayudar a personas detenidas, a presos y a sus familias. Con el tiempo, esta labor adquirió un carácter sistemático.
Monseñor Grigori llegó a ser miembro del Consejo de Derechos Humanos de San Petersburgo y participó en iniciativas cívicas dedicadas a la defensa de los derechos humanos, a la libertad religiosa y a la ayuda a los presos.
En 2020 figuró entre los fundadores del Comité Yakunin «Libertad de conciencia», llamado así en memoria del protopresbítero Gleb Yakunin.
La ayuda a las víctimas de la guerra en Ucrania se convirtió en el ámbito más amplio de su labor.
Tras el inicio de la guerra a gran escala en febrero de 2022, el arzobispo Grigori y sus colaboradores organizaron en San Petersburgo una red de ayuda humanitaria para los refugiados y desplazados ucranianos.
Con la participación de la comunidad ortodoxa de tradición apostólica de la Santísima Trinidad se creó el Centro de Ayuda a los Refugiados.
Su trabajo incluía alojamiento temporal, atención médica y asesoría jurídica, apoyo en la tramitación de documentos, en la recuperación del contacto con familiares y en el traslado de personas a lugares seguros.
Durante la actividad del Centro recibieron ayuda miles de personas que se encontraban en circunstancias muy difíciles.
En 2022 Grigori Mijnov-Vaitenko recibió el premio del Grupo Moscú-Helsinki en la categoría «Por sus méritos en la defensa de los derechos de los presos y de otros grupos vulnerables».
Este reconocimiento público dio testimonio del valor de la misión social y humanitaria que monseñor Grigori considera parte inseparable del servicio cristiano.

Elección como Primado de la Iglesia Ortodoxa Apostólica
El 29 de abril de 2023 se celebró una sesión extraordinaria del Concilio (Sobor) de la Iglesia Ortodoxa Apostólica.
A raíz de la solicitud de retiro presentada por el Primado en funciones, el metropolita Vitali (Kuzhevátov), el Concilio debía elegir a un nuevo jefe del gobierno de la Iglesia.
En votación abierta, el arzobispo Grigori Mijnov-Vaitenko fue elegido por unanimidad Primado de la Iglesia Ortodoxa Apostólica.
Su elección dio continuidad a la tradición eclesial establecida al fundarse la Iglesia: el anhelo de desarrollar la vida sinodal, fortalecer las comunidades ortodoxas autónomas y cumplir la misión cristiana mediante el servicio a la persona.
Como Primado, el arzobispo Grigori ejerce la dirección espiritual general de la Iglesia y participa en la labor de sus Concilios y de su Sínodo, en la coordinación de la vida eclesial, en el crecimiento de las comunidades y en la formación cristiana.
Al mismo tiempo continúa su ministerio pastoral en San Petersburgo como rector de la comunidad ortodoxa de tradición apostólica de la Santísima Trinidad.

Visión de la Iglesia y principios de su ministerio
En el centro de las convicciones teológicas y sociales del arzobispo Grigori está la idea de la Iglesia como comunidad viva de personas unidas por la fe en Cristo, y no solo como estructura institucional.
En sus sermones, entrevistas e intervenciones públicas vuelve una y otra vez a la responsabilidad personal del cristiano, la libertad de conciencia, el amor fraterno, la misericordia y la reconciliación.
Monseñor Grigori concede especial importancia al carácter sinodal del gobierno de la Iglesia y a la participación de las comunidades en las decisiones sobre su propia vida espiritual.
Aboga por un desarrollo sensato de la práctica eclesial, por el acceso de todos al conocimiento teológico, por la superación de las supersticiones y por el restablecimiento del vínculo directo entre la enseñanza del Evangelio y la vida cotidiana de los creyentes.
Uno de los principios clave de su postura eclesial es la necesidad de preservar la independencia moral de la Iglesia en su relación con el Estado y con el poder político.
Según la convicción del arzobispo Grigori, el servicio cristiano no consiste solo en proclamar ideales morales, sino también en implicarse activamente en la suerte de quienes necesitan protección, consuelo y ayuda.

Su ministerio en la actualidad
En febrero de 2024 el arzobispo Grigori fue detenido en San Petersburgo después de anunciar que celebraría un oficio de difuntos por Alekséi Navalni. Tras la detención fue hospitalizado con un trastorno de la circulación cerebral.
En julio de 2024 el Ministerio de Justicia de la Federación de Rusia incluyó a Grigori Mijnov-Vaitenko en el registro de personas declaradas agentes extranjeros. El clérigo expresó públicamente su desacuerdo con esta decisión.
Pese a estas circunstancias y a la persecución administrativa, monseñor Grigori ha continuado su servicio eclesial, pastoral y público.
Como Primado de la Iglesia Ortodoxa Apostólica, se ocupa de preservar y hacer crecer las comunidades de la Iglesia, de la formación del clero, de la defensa de la libertad religiosa, de la formación cristiana y de la labor humanitaria.
Su camino en la Iglesia reúne la experiencia del acompañamiento espiritual, la labor formativa, el servicio público y la ayuda directa a los necesitados.
El fundamento de este ministerio sigue siendo el deseo de encarnar los principios evangélicos del amor al prójimo, la misericordia y la dignidad humana en la vida de la Iglesia y de la sociedad actual.
